Más allá de la (homo)fobia.

En relación al reciente día contra la homofobia, se lo tomo prestado a  Pink Nopal, que lo explica muy muy bien:

13043551_1109814499060217_1534534335233653615_n

Las lesbianas no sufren “homofobia”, sufren lesboantagonismo: La discriminación por relacionarse sexo/afectivamente con otras mujeres aunado al sexismo y la misoginia.
Las personas bisexuales, polisexuales y pansexuales no sufrimos “homofobia” sufrimos monosexismo: La discriminación por relacionarnos sexo/afectivamente con más de un género.
Las personas transgénero no sufrimos “homofobia” sufrimos cisexismo: La discriminación porque nuestra identidad de género no concuerda con la que nos asignaron al nacer.
Las mujeres trans no sufren “homofobia” sufren transmisoginia: La discriminación por ser mujeres y por ser trans.
La personas asexuales, gris-asexuales y demisexuales no sufren homofobia, sufren alosexismo: La discriminación por no experimentar o experimentar muy baja atracción sexual.

Si tu movimiento no ve más allá de lo cis y lo gay, tu movimiento es una mierda androcéntrica.

‪#‎StopErasingUs‬ ‪#‎DontForgetAboutUs‬ ‪#‎WeExist‬

 

Y en relación al uso del término antagonismo por su parte, me encanta porque aclaran algo sobre no solemos pensar: el uso de palabras como homofobia, bifobia, transfobia y demás xfobia vinculadas a un rechazo irracional contra personas de distinta identidad de género u orientación sexual es un uso capacitista del concepto fobia que legitima el rechazo basandose en un concepto médico a la par que estigmatiza a las personas que realmente padecen una fobia.  Aquí abajo más claro:

 

El uso de el termino “antagonismo” para sustituir “fobia” es algo que se ha estado usando en muchos espacios interseccionales con el fin de no estigmatizar a las personas neurodivergentes, en especifico a quienes tienen trastornos fóbicos o de ansiedad. Además porque se utilizan estos términos con una carga bastante capacitista para justificar la opresión, un ejemplo de ello es que en algunos lugares de los Estados Unidos se utiliza “transfobia” como enfermedad mental para poder justifican los transfeminicidios”. Para muchxs es un término chocante (porque no esta aceptado por la rae y la academia, ¿viste?), porque la agenda de trabajar los trastornos, las discapacidades psiquiátricas o mentales es invisible en los movimientos de disidencia de CUALQUIER tipo, llámese disidencia sexual, izquierda, anarquismo, feminismo. Porque “qué más da pisotearles, yo soy de la disidencia y no se ve tan mal” y no, no es lo mismo.
Revelación: Hay personas en la disidencia sexual que son neurodivergentes, hay feministas que son neurodivergentes, habemos activistas que somos neurodivergentes. Ridiculizar que busquemos formas de no ser estigmatizadxs, formas nuevas de definir las opresiones sin que se nos ridiculice o se nos estereotipe; burlar que busquemos que no se usen nuestras experiencias para justificar la opresión sistemática, es violento.
No estamos pidiendo que usen este término si no quieren hacerlo, a muchas personas realmente no les importa ni les va a interesar cuestionarse cosas. Pero una cosa es no querer hacerlo y otra es ridiculizar con más capacitismo.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s