Mi aportación a #sobaquember

Hace prácticamente un mes se gestó la revolución de las melenas en los sobacos. Como explica mi estimada Marta Delatte  en su artículo para Playground la movida se inició en apoyo a los ataques que @lena_prado recibe por su foto de avatar en la que luce pelambrera sobaquil con orgullo. Inspirada por el #Movember (señores luciendo bigote) @luzhilda (la misma del momento coñamen! Si!) creó el #sobaquember. No ha sido una iniciativa masiva, pero la manada feminista se puso las pilas y (por lo menos mi) twitter se llenó de maravillosos sobacos peludos. Fotos en blanco y negro, fotos en color, primeros planos, mogollón de fotos de mujeres que han decidido algo tan simple como no depilarse. ¿Algo tan simple?

Desde aquí, hice mi aportación. Y tengo que deciros que: ¡Sólo Dios sabe lo que me costó dejar que esos cuatro pelos crecieran!

Imatge

He reflexionado sobre el imperativo de la depilación, sobre si debería o no depilarme, sobre la higiene, el olor y por supuesto todo el aspecto social que hay detrás de ese acto, al parecer tan político y tan revolucionario.

Muchas de mis amigas se depilan porque deben depilarse, otras por que por cuestiones de salud e higiene consideran que es lo mejor, otras simplemente no se depilan por pereza, o porque nunca se han planteado que deberían hacerlo. Personalmente he pasado por todas las fases, me he depilado porque sentía la obligación estética de hacerlo y he dejado de hacerlo porque me daba pereza, pero siempre volvía a depilarme por una especie de mandato estético divino. Podríamos decir que esta última vez lo he dejado de hacer por cuestiones políticas pero sobre todo por cuestiones de superación personal.

Generalmente me da bastante igual lo que la gente piense de mi pero en mis últimas reflexiones he empezado a darme cuenta de que ciertas elecciones sobre mi cuerpo tienen más que ver con cuestiones políticas que con estética.  Hace tiempo que dejé de usar tacones, siempre bambas o botas con las que pueda correr.  Me corté el pelo y prácticamente no le destino tiempo a peinarme, es un corte simple, no necesito desenredarlo, ni usar productos especiales. Tampoco me siento en la obligación de usar cremas hidratantes, ni de esas que disimulan la edad. ¿Porque entonces tanta polémica con dejar de depilarse los sobacos? Supongo que me daba miedo/vergüenza que la gente pensara de mi ese montón de cosas que suelen decirle a @lena_prado. Así que después de un mes de ejercicios mentales, de acordarme de ella cada día cuando me ponía el sujetador, o cuando me duchaba la pequeña melena empezó a aparecer. Y eh, os tengo que decir que cuanto más tiempo pasaba más cariño le iba cogiendo… tenía incluso su punto erótico el tema.

También os voy a decir que de repente me dió uno de esos aires y decidí que quería depilarme ¡para poder volver a empezar! Esta vez eso sí, quien tomó la decisión fui yo y no un canon de belleza establecido. Porque ojito, ahí está ese canon y esa presión que cada día ataca a personas más jóvenes. Si no me creéis atención al momento depilaishon de la tal Colibritany. Asombroso es quedarse corta.

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