¿Habrá una revolución sexual?

Hoy he tenido una pequeña charla con algunos compañeros de trabajo en la cual se debatía si se iba a vivir una revolución sexual o el tema ya estaba finiquitado. Sorprendentemente uno de los compañeros de mayor edad era el que defendía que si, que al igual que en los 70’s el creía que se avecinaba una revolución en ese aspecto. Otro chico más joven decía que no, que el creía que ya estaba todo hecho. Yo le he dicho que como no iba a haber una revolución sexual si vivimos en un mundo donde en  Marruecos se encarcela a homosexuales, donde en ciertos países la homosexualidad merece la pena de muerte. Su respuesta ha sido: bueno si claro, allí si… pero aquí eso no pasa.

Imatge

Y así vivimos, desde la comodidad del lado privilegiado  un chico joven,  blanco, de clase media, heterosexual considera que aquí ya está todo hecho. ¿Cómo va a ver que es imprescindible una revolución?  Ni si quiera se da cuenta de que parte del problema radica en que la gente como él desprecia a los maricas, lxs transexuales, a las putas, a las mujeres maduras, a las gordas, a las guarras, a las punkis, a la gente que disfruta del sado… en definitiva a todo lo que difiera de blanco heteroexual de clase media y moral correcta. Despreciando todo lo que la gente como él desprecia, ¿cómo no va a ser impresicidible la revolución? La gente como yo quiere ver arder Troya  antes de conformarse con aceptar la pasividad y la condescendencia con la que la gente como ellos se enfrentan a la realidad. No puedo permitirme no hacer la revolución porque todos los tarados, los tullidos, los raritos tenemos el mismo jodido derecho a habitar este mundo sin que nos miren con el desprecio y la arrogancia que sólo el desconocimiento y la ignoracia permiten.

Claro que habrá una revolución, porque ya se está gestando. Puede que al blanquito burgués le cueste verla, como en su día la clase media argentina no vio venir el corralito. Pero los de arriba sabían que iba a pasar y los de abajo no tenían nada que perder.  Se irá fraguando como quien no quiere la cosa y cada vez habrá más gente infiltrada, la orientación sexual dejará de tener sentido, el género se difuminará, las relaciones cambiaran su manera de funcionar y conceptos como resiliencia o compersión serán la clave para que las cosas funcionen. Los tarados estamos cansados de vivir en la sombra, de escondernos y tenemos ganas de empezar a usar nuestro cuerpo como campo de batalla, tenemos ganas de incomodar y de hacer ver que estamos ahí y que es nuestra guerra. Nuestro cuerpo es nuestra primera arma y nuestras relaciones son política. Es una cuestión de tiempo y de expansión de consciencias. Open your mind and your ass will follow.

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s